Vivir sin miedo
Contrario a lo que sucede en muchos casos, en los que aumentar de edad se convierte en sinónimo de sedentarismo, para Judith sus 71 años son la razón para moverse más y conocer nuevas disciplinas deportivas. Aunque desde pequeña anhelaba patines y bicicleta, enfocó su vida en trabajar muy duro y fue hasta hace cinco años, cuando sobrevivió a un derrame cerebral que, por recomendación de una de sus hijas, empezó a entrenar, encontrando en el deporte un remedio para sentirse bien por dentro y por fuera. Hoy practica ciclismo, patinaje, pádel y se emociona al hablar de posibles nuevos deportes. ¡Su valentía es inspiración!