Un sueño que brotó de la tierra
Hace 14 años Emiro Quevedo plantó una semilla para su futuro y hoy, fruto de su esfuerzo y dedicación, lidera su propia empresa y genera empleo directo para 30 personas. Como muchos emprendedores, reconoce que hubo momentos de incertidumbre antes de dar el primer paso, aun así, con determinación, compromiso y positivismo, dejó florecer sus sueños. "En el caso mío no sabía si la empresa iba a funcionar, pero eso es lo que tiene uno que ver. Estar positivo que las cosas se van a dar".