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  • Crédito

¿Cómo adquirir mi primera casa?

Tener vivienda propia es uno de los grandes sueño de todos… o, bueno, de la gran mayoría. Tienes educación, empleo, seguramente un carro y piensas que ya es tiempo de formar tu hogar y tener tu casa propia. 

Probablemente vas a necesitar un préstamo para adquirirla o tendrás que postergar la compra por varios años hasta que reúnas el dinero.

Si eliges no hacer uso del crédito, o no puedes acceder a este por determinadas circunstancias, tendrás que empezar a ahorrar y solo podrás hacer la compra cuando dispongas de la totalidad del dinero, pero de esta manera corres el riesgo de que la inflación aumente los precios de los inmuebles hasta hacerlos algo inalcanzable. 
Si opinas que la compra de tu casa se hará con un crédito, y ya lo has usado antes, será necesario que tengas un historial positivo: si has quedado mal con las cuotas del carro te será muy difícil obtener un préstamo para la casa, ya que seguramente has sido registrado en una especie de lista negra de alguna entidad administradora de riesgo. Así cuando quieras a solicitar el préstamo para la compra de la casa, el banco consultará con esa entidad y, lógicamente, al ver tu historia, tu solicitud será rechazada.

Pero ese no es tu caso, has sido una persona estricta en el cumplimiento de tus obligaciones financieras y por ello el banco está disponible para ti. 

Después de llenar solicitudes y papeles hay que demostrar que tu ingreso es suficiente para pagar las cuotas.  Al final obtendrás un crédito hipotecario: esto significa que si no puedes pagar, el banco se quedará con tu casa. 

Para que lo anterior no ocurra es necesario que hagas un análisis exhaustivo del compromiso que estás adquiriendo, para ello deberás revisar lo que te ofrecen entidades adicionales a los bancos que existen, como cajas de ahorro y cooperativas, que están especializadas en financiamiento de vivienda.  Es importante que investigues diferentes instituciones hasta encontrar la que ofrezca mejores condiciones. A veces se encuentran diferencias significativas que deben ser aprovechadas… o evitadas.

Los créditos hipotecarios pueden variar de acuerdo con diferentes factores: el tipo de interés, que puede ser fijo, variable o mixto; el plazo, que usualmente está entre 10 y 30 años; la periodicidad de las cuotas, que pueden ser mensuales o con cuotas especiales, y la flexibilidad de las cuotas, fijas o variables.

Antes de empezar a mirar la disponibilidad de casas en el mercado es conveniente realizar un análisis de tu capacidad de compra; de esta forma evitarás pérdida de tiempo, y frustraciones al enamorarte de casas o apartamentos que te sean inaccesibles.

Una práctica muy recomendada por los asesores inmobiliarios es que, antes de empezar a mirar viviendas potenciales para comprar, hagas una lista de las características que son prioritarias para ti: espacio de las áreas sociales, número y tamaño de las habitaciones, baños, tamaño de la cocina, habitación para huéspedes o para el servicio, etc. Esta lista es útil para mantenerte centrado al momento de tomar una decisión. 

La compra de la casa tiene un componente emocional muy grande, y tenemos la tendencia a enamorarnos de determinados detalles. Podrías encontrarte con una casa que te enamore pero que no cumpla con tus necesidades, así la lista te ayudará a tomar una decisión consciente, además de emocional. 


 

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