Capacitado para soñar y trabajar
El nieto consentido de ojos azules y cabello claro, creció sintiendo rechazo, burlas y frustración. Repitió varios años escolares y a pesar de sus esfuerzos no entendía el porqué de sus resultados. Hasta que a sus 18 años el diagnóstico de discapacidad cognitiva limítrofe les dio respuestas. Aunque al comienzo la nueva información supuso aún más retos, pero junto a su resiliente madre encontraron Enlaces, el programa para afiliados a Compensar con discapacidad intelectual. Allí comenzó un proceso de desarrollo emocional y profesional que lo llevó a ser contratado a término indefinido. En su relato, este bogotano de 28 años cuenta cómo el certificado de discapacidad le permitió acceder a nuevas oportunidades.